Como controlar sus calorías en estas fiestas

La Navidad es una época de alegría, unión familiar y tradiciones. Entre éstas últimas, destacan la variedad de platillos que inundan los hogares Aparte de su buen sabor, algunos platillos contienen muchas calorías, que si no se les presta atención conducen a ganar unos cuantos kilos para fin de mes.
Para que esto no suceda, preste atención a las siguientes recomendaciones nutricionales, de manera que disfrute esta temporada sin remordimientos.

Ante todo, el secreto reside en la moderación
Coma a gusto, pero sin excesos. Tome en cuenta que 1 tamal de cerdo tiene 400 calorías (casi un almuerzo completo) y 1 tamal de pollo, verde o dulce tienen 215-230 calorías, lo que indica que mejor vigile la cantidad de tamales que ingiere. Es mejor comer 2 tamales de 215 kcal a uno de 400 kcal.
Sustituir, eliminar o modificar ingredientes en sus preparaciones pueden lograr cambios significativos en cuanto al valor nutricional.

Recomendaciones para disminuir el consumo de grasa:
Busque cortes de carne sin grasa visible y pollo sin piel.
Elimine las grasas de las sopas y salsas, colocándolas en el refrigerador para que ésta se endurezca y luego retírela con una cuchara.
Elimine las partes grasosas de la pierna de cerdo antes de cocinarla y de comerla.
Use leche descremada en vez de crema dulce o leche entera.
Evite los aderezos o salsas cremosas en ensaladas y platillos.
Use aceite en aerosol para engrasar moldes o freír alimentos.
Utilice aceites en lugar de margarinas, mantequilla o manteca.
Para elaborar salsas blancas, utilice leche descremada, en vez de crema dulce.
Prefiera quesos frescos y tiernos en vez de quesos amarillos.

Recomendaciones para disminuir el consumo de azúcar:
Incluya como postres uvas, manzanas, peras o ensaladas de frutas, que puede combinar con yogurt.
Decore con frutas frescas (no enlatadas) sus postres.
Las masas de panes y pasteles puede complementarlas con purés de manzana que brindan a la receta humedad y fibra.
Consuma los postres en porciones pequeñas, recuerde que lo que estará un momento en su paladar, va a estar un montón en sus caderas o abdomen.
Utilice sustitutos de azúcar o edulcorantes como fructosa en lugar de azúcar regular.
Recomendaciones generales
Coma liviano durante el día, por que las cenas son muy abundantes y generalmente, con muchas calorías.
Antes de servirse “de todo”, coloque en su plato unas buena cantidad de ensalada y vegetales, luego sírvase de lo demás.
No repita. Mejor coma despacio y tranquilo, disfrutando la buena compañía.
Agregue avena, germen de trigo, harina integral o salvado de avena en sus recetas, para aumentar la cantidad de fibra.
Consuma pequeños y saludables refrigerios: frutas, yogurt, barras de granola bajas en grasa o galletas con fibra, antes de cenar para controlar un poco el hambre y las porciones que se servirá.
No deje de lado el ejercicio físico diario, ahora es cuando más debe realizarlo.

El licor
No abuse de los tragos y los cócteles, pues igualmente son fuente de calorías. Tome en cuenta que:
1 cerveza le brinda 160 calorías.
1 copa de vino unas 70-80 calorías.
1 onza de whiskey, unas 80 calorías.
Para acompañar sus bebidas prefiera las aguas naturales, el té y las gaseosas dietéticas

Como “botanas” o acompañamientos prefiera:
Dips de yogurt descremado o queso crema bajo en calorías.
Tortillas horneadas con aceite en aerosol en lugar de papas tostadas.
Emparedados con pan integral y no con pan blanco.
Para picar busque palitos de apio y zanahoria crudos y combínelos con un yogurt sazonado con pimienta, sal y condimentos.

Algunos consejos:
Los platos que contengan carbohidratos (frutas, harinas…) en su elaboración, evite comerlos a partir de las 2 de la tarde. Claro está, excepto las cenas del 24 y del 31 que son memorables
Para toda su familia a partir de los 3 años de edad, comiencen a usar leche y yogurt descremado en lugar de completo. Así van bajando el aporte de grasas saturadas y colesterol, en su dieta del día a día.

FELIZ NAVIDAD LE DESEA
Adios-Obesidad.com

Lic. en Nutriología Evelyn Schiebeck

Evelyn es Licenciada en Nutriología, Egresada de la Facultad de Enfermería y Nutriología de la Universidad Autónoma de Chihuahua en Chihuahua México.

La cirugía bariátrica es segura para adultos mayores

El tener edad avanzada o no incrementa el riesgo de la cirugía bariátrica ni empeora el resultado.

De acuerdo a un estudio comparativo entre pacientes jóvenes y de edad avanzada que fueron sometidos a un bypass gastrico, los resultados no varían dependiendo de la edad. Es decir, los pacientes mayores pierden tanto peso como los pacientes jóvenes, y después de la cirugía, enfermedades como la diabetes presentan una remisión en pacientes de los dos rangos de edad. Este resultado es ofrecido por la Sociedad Americana de Cirugía Metabólica y Bariátrica.

Además la pérdida de peso en pacientes mayores no incrementa el riesgo de complicaciones, así como no lo hace en los jóvenes.

Los pacientes mayores presentan más complicaciones pulmonares y cardiacas pero menos incidentes de sangrado y problemas con la curación de la herida que los pacientes jóvenes. Las tasas de readmisión en el hospital y de mortalidad fueron similares tanto en jóvenes como en adultos mayores.

El Dr. Willkomm del Centro Médico Universitario de Baylor, en Dallas, señala que “a pesar de las complicaciones de salud que se tengan debido a la obesidad, la edad no significa un incremento en el riesgo de posibles complicaciones post operatorias.” Además comenta que la pérdida de peso es similar en ambos grupos a los 12 y 24 meses después de la cirugía.

El resultado de los estudios muestra que la cirugía para bajar de peso es segura e igualmente efectiva en los pacientes mayores de 65 años.
Existen aún preocupaciones acerca de los riesgos de la mortalidad debido a la cirugía bariátrica en adultos mayores con obesidad. Sin embargo, no existen datos significativos que justifiquen esta preocupación.

Par conocer los riesgos y beneficios de candidatos a cirugía mayores contra candidatos jóvenes, los investigadores revisaron los expedientes de todos los pacientes que se sometieron a cirugía de bypass gastrico en Baylor del 2005 al 2008. De 1474 pacientes que se realizaron esta cirugía, 100 tenían 65 años o más.

El promedio de edad en los pacientes mayores era de 68, y con promedio de índice de masa corporal antes de la cirugía de 45. Las mujeres representaron el 75% de los pacientes de edad avanzada. El promedio de IMC y la edad fueron similares en los 1374 pacientes menores de 65 años.

Las complicaciones médicas antes de la intervención en adultos mayores incluyeron apnea del sueño en más del 40%, diabetes en más del 60% e hipertensión en un 80%.

Los pacientes jóvenes tuvieron una prevalencia del 30% de apnea del sueño y diabetes y de 55 a 60% de hipertensión.
El tiempo de la cirugía y el tiempo que pasaron en el hospital fue similar en ambos grupos, así como las tasas de readmisión. Las complicaciones post operatorias fueron bajas en los dos grupos.

El promedio de peso perdido a los doce meses fue de 75% y de 83% a los 24 meses en adultos mayores, mientras que los jóvenes tuvieron un promedio de pérdida de peso de 78% en las dos ocasiones.

Respecto a la diabetes, en los adultos mayores hubo una remisión del 63%, mientras que en los jóvenes fue de 69%. La hipertensión se controló en un 23% de los pacientes mayores y en jóvenes en un 45%.

La obesidad afecta a personas de todas las edades, acarreando problemas médicos de diversa índole. Si usted padece de obesidad, en Adiós Obesidad tenemos el tratamiento indicado para usted sin importar la edad que tenga.

Reciban un caluroso saludo

Cecy García
Psicología Bariátrica
http://www.adios-obesidad.com/Bypass-Gastrico.aspx

Acerca del autor:
Cecy Garcia Duran es licenciada en psicología, especialista en psicología bariátrica o de obesidad, trastornos alimenticios y emocionales. Egresada de ELPAC (Escuela Libre de Psicología AC).

La obesidad se incrementa y los servicios de salud no están preparados.

Las personas con obesidad, además de las enfermedades y complicaciones que el mismo sobrepeso les ocasiona, tienen que lidiar con situaciones en las que su peso y tamaño no les permiten desenvolverse bien. Esto está ocurriendo cada vez más en los servicios de salud también, como hospitales y clínicas médicas.

Cuando Mark Rosenthal tuvo un infarto, era tan pesado y tan ancho que no cupo en una camilla, así que tuvo que hacer el viaje hasta el hospital en el piso de la ambulancia. El viaje le lastimó la espalda, y sentía que su propio peso lo sofocaba. En el hospital, los médicos querían realizarle una resonancia magnética pero no cabía dentro de la máquina.

Pero la humillación más grande para el Sr. Rosenthal fue tener que ir al baño. No estaba en forma para ir al baño tan pequeño, en el cual no hubiera cabido de todas maneras, y los cómodos del hospital no soportaban su peso de más de 200 kilos.

La obesidad es el problema de salud de mayor crecimiento en los Estados Unidos. En el año 2000, 31% de los adultos norteamericanos eran obesos, de acuerdo al Centro de Control y Prevención de Enfermedades.

Y aquellos clasificados como obesos mórbidos, como el Sr. Rosenthal, triplicaron su número en tan solo una década.

Las complicaciones de la obesidad mórbida no se limitan tan solo a enfermedades que amenazan la vida, como son diabetes tipo 2 o alta presión arterial, sino también recibir el servicio médico que está más allá de su alcance, y tan disponible para otras personas sin este problema de sobrepeso.

Las personas con obesidad severa no caben en las sillas de ruedas tamaño estándar, en los sillones de la sala de espera, las camas y batas de hospital, o las máquinas de resonancia magnética, entre otras dificultades que afrontan.

Los rayos X a menudo no pueden penetrar en su cuerpo de manera suficiente como para producir imágenes útiles, y los sanitarios ceden ante su peso.

Con obesidad severa, los viajes al médico o al hospital le recuerdan al individuo una vez más que, literalmente, no caben, como al pagar por dos asientos en un avión, buscar ropa de su tamaño, o someterse a las miradas y curiosidad de las demás personas. Las humillaciones tienen como resultado que, la persona obesa que necesite tratamiento, se rehúse a buscarlo.

Teena Gamzon se mantuvo alejada de los doctores por tantos años, que para cuando finalmente decidió buscar tratamiento, su diabetes estaba fuera de control, tenia apnea del sueño que arruinaba sus noches y la hacía pasar días molestos, y una acumulación de tejido linfático en sus piernas, efecto secundario común de la obesidad severa, que causó daños severos a sus nervios.

“Apenas me puedo parar, pero las sillas en la sala de espera tienen descansa brazos, así que no me puedo sentar. No quepo en la camilla del ginecólogo y la bata no me cubre, ir al médico es humillante y difícil”, comenta la señora Gamzon, de 55 años.

La obesidad se define por los expertos como un índice de masa corporal (IMC) de 30 o más. La obesidad mórbida es un IMC de 40 o más, y el término “super obesidad” es en ocasiones usado para un IMC de 50 o más.

Este año, más de 100 mil norteamericanos con obesidad mórbida se realizarán alguna cirugia bariatrica, o una banda gastrica, cuatro veces más que en 1998. Pero aunque cada vez más hospitales están realizando estas cirugías para tratar los problemas de obesidad, los cambios en las instalaciones y equipo para que los pacientes obesos puedan estar a gusto durante su hospitalización se han ido realizando de manera muy lenta,. Esto es debido a que todos los cambios que se necesitan son demasiado costosos, ya que el equipo necesario es muy especializado.

El manejo de pacientes con sobrepeso extremo, como moverlos, bañarlos, acomodarlos en una habitación, puede requerir de la ayuda de varias personas, cuando una sola podría hacer las mismas cosas para alguien de peso y tamaño ordinario.

Muchas personas con obesidad mórbida, e incluso algunos de sus médicos, comentan que los doctores y las enfermeras los ven con repulsión en algunas ocasiones, como muchas de las personas lo hacen.

La discriminación por el tamaño y el peso es aún muy común en este país, y los profesionales médicos no son más sensibles que el resto de la población, comenta el Dr. Butch Rosser. Muchas personas cuyo trabajo es cuidar de otras, piensan que las personas con obesidad merecen estar así, y los cuidados que les otorgan no son de la misma calidad que al resto de los pacientes.

Incluso algo tan básico como pesar a un paciente con obesidad es algo que va más allá de lo que los médicos pueden hacer en sus consultorios, pues sus pesas solo llegan a los 150 kilos.

Las máquinas para tomografías y rayos x tampoco están diseñadas para pacientes con obesidad. Esto dificulta el acomodar a los pacientes más grandes en ellas para realizar los estudios necesarios.

La obesidad es un problema cada vez más grande, y tanto el personal médico como las instalaciones de hospitales y consultorios, deben mejorar a la par que incrementa la enfermedad.

Adiós Obesidad es una clínica que cuenta con el equipo integral y adecuado para tratar el sobrepeso y la obesidad, buscando que el paciente logre una mejor calidad de vida.

Cecy García
Psicología Bariátrica
http://www.adios-obesidad.com/Banda-Gastrica.aspx

Acerca del autor:
Cecy Garcia Duran es licenciada en psicología, especialista en psicología bariátrica o de obesidad, trastornos alimenticios y emocionales. Egresada de ELPAC (Escuela Libre de Psicología AC).

Los efectos a largo plazo de la cirugía bariátrica en la diabetes de tipo II

La cirugía bariátrica logra controlar la diabetes tipo 2 a largo plazo, de acuerdo a datos proporcionados por la Sociedad Americana de Cirugía Bariátrica y Metabólica.

La cirugía bariátrica, además de ayudar a que la persona reduzca peso, logra que las personas que padecen diabetes tipo 2 mantengan controlada su enfermedad. Estos resultados tienen un impacto positivo a largo plazo, de acuerdo a un estudio presentado en la 26ª. Reunión Anual de la Sociedad Americana de Cirugía Bariátrica y Metabólica.

Estos datos indican que la cirugía bariátrica debe ser considerada más en cuenta por los médicos y endocrinólogos, como una solución para las personas que padecen obesidad mórbida y que a la vez también sufren de diabetes tipo 2. Esta alternativa ofrece una mejor oportunidad para que la diabetes entre en remisión o se mantenga controlada a largo plazo.

El Dr. Christine Ren, profesor de cirugía de la Universidad de Medicina de Nueva York, junto con otros investigadores, recolectaron datos de 95 pacientes con una edad promedio de 49.3 años, los cuáles habían sido sometidos a cirugía de banda gastrica entre los años 2002 y 2004. En el 2008 se estudiaron los datos de estos pacientes, tras un seguimiento de cinco años después de la operación.
Durante el seguimiento de cinco años después de la cirugía, el promedio de índice de masa corporal disminuyó de 46.3 a 35, con un 48% en promedio de pérdida de exceso de peso.

Además de la pérdida de peso, un 40% de los pacientes tuvieron una remisión completa en relación a la diabetes. Sus niveles de azúcar en la sangre resultaron ser normales, y dejaron de tomar medicamentos, incluyendo la insulina. Otro 40% de los pacientes experimentaron mejorías en su enfermedad, y disminuyeron la dosis de su tratamiento, después de que sus niveles de glucosa en la sangre presentaron mejorías significativas. En un 43% de los pacientes, desapareció la diabetes por completo.

Cerca de un 88% de los pacientes que estaban en un tratamiento o terapias para combatir su diabetes antes del procedimiento, vieron su enfermedad disminuida en un 47% después de cinco años. 15% más que usaban insulina antes de la cirugía, disminuyeron su uso en un 9% en el seguimiento.

Por otro lado, investigadores de la Universidad Commonwealth de Virginia examinaron a 177 pacientes, de los cuales 147 eran mujeres, que se sometieron a la cirugía de bypass gastrico y padecían diabetes. Estas cirugías se llevaron a cabo entre 1993 y 2003. Además se hizo un seguimiento a los 5 y 16 años después del procedimiento quirúrgico para el estudio.

En este estudio se dividió a los pacientes en tres grupos, basándose en el tratamiento anterior a la cirugía que tenían: dependientes de insulina, medicamento oral, dieta y cambios en el estilo de vida. Para cada grupo hubo 59, 83 y 35 pacientes, respectivamente.
De todos los pacientes, 157 presentaron una remisión de la enfermedad, y su índice de masa corporal (IMC) bajó de 50.2 a 31.3 después de la cirugía bariátrica. De estos 157 pacientes un 43% volvió a subir de peso y la diabetes tipo 2.

La cirugía bariátrica, además de resolver el problema del sobrepeso, ha demostrado que ayuda a mejorar o controlar la diabetes del tipo 2 en la mayoría de los pacientes que padecen esta enfermedad antes de la cirugía. El bypass gástrico ofrece mejores resultados para aquellos pacientes que acuden en etapas tempranas de su enfermedad.

El bypass gástrico es la mejor opción para aquellas personas que tienen sobrepeso y además tienen diabetes. En Adiós Obesidad existe un tratamiento integral para estos pacientes, y nuestro objetivo es brindar un servicio de excelente calidad para que puedan recuperar la salud.

Recibe un cordial saludo

Dr. Hector Bernal
http://www.adios-obesidad.com/

Sobre el Autor:
Hector Bernal es Médico Cirujano especialista en cirugía metabólica y de obesidad
Profesor titular en la Escuela de Medicina de la Universidad Autónoma de Chihuahua en Chihuahua México.

El Bypass Gastrico es un último recurso

El bypass gástrico es recomendado como última opción para tratar la obesidad, tanto en adultos como en adolescentes, después de haber intentado perder peso con todos los otros métodos, sin lograr el éxito.

Las cirugía de bypass gástrico puede ser un tratamiento apropiado para la obesidad en adolescentes, pero solo en aquellos con sobrepeso severo, y listos para hacer un compromiso de por vida para cambiar sus hábitos alimenticios, de acuerdo a un estudio en el diario Pediatrics.

El Dr. Thomas H. Inge de la Universidad de Cincinnati, autor del estudio, dijo que se han observado reportes de cientos de casos en los que el bypass gástrico se ha realizado en con éxito en adolescentes pero se piensa que el procedimiento se ha vuelto más común que eso.

La evidencia disponible en la actualidad sugiere que los peligros y beneficios de la cirugía son casi los mismos para jóvenes que para adultos. Pero debido a que el éxito a largo plazo depende de los cambios en el comportamiento así como de la anatomía, el estudio sugiere algunas guías para detectar candidatos.

En general, de acuerdo al estudio, la cirugía deber ser restringida a niños mayores de 13 años y con problemas de obesidad severa, y que además tengan problemas de salud relacionados con su sobrepeso.

Se deberá retrasar la cirugía hasta que alcancen el 95% de su altura esperada como adultos.

Incluso entre estos niños, dice el Dr. Inge, la cirugía no deberá considerarse como una alternativa hasta que se hayan intentado ampliamente las demás opciones para reducir de peso.

De hecho el bypass gástrico no es únicamente para tratar la obesidad. Muchos profesionales de la salud lo considerarían únicamente para aquellas personas que no han logrado bajar de peso con otros tratamientos y quienes están en gran riesgo de desarrollar otros problemas de salud debido a su peso.

Esta cirugía es generalmente considerada cuando el índice de masa corporal es de 40 o mayor o cuando se tienen condiciones graves como la diabetes.

La mayoría de las personas que se practica una cirugía de bypass gástrico comienzan a perder peso muy rápidamente y continúan perdiéndolo hasta por 12 meses.

El estudio recomienda elegir el método de bypass gástrico Roux-en-Y por sobre la técnica simple y más nueva de implantar una banda gástrica ajustable.

Las bandas gástricas son menos efectivas y los pacientes jóvenes van a necesitar un reemplazo mientras crecen, sugiere el estudio.
Todas las cirugías tienen riesgos y es importante para usted y su profesional en salud discutir sus opciones de tratamiento para decidir cuál es la mejor para su situación.

Adiós Obesidad cuenta con un equipo profesional de especialistas en obesidad, los cuales le ayudaran a decidir cuál es la mejor opción para reducir peso y mejorar su salud.

Cecy García
Psicología Bariátrica
www.adios-obesidad.com

Acerca del autor:
Cecy Garcia Duran es licenciada en psicología, especialista en psicología bariátrica o de obesidad, trastornos alimenticios y emocionales. Egresada de ELPAC (Escuela Libre de Psicología AC).

Repercusiones psicológicas de la obesidad

La obesidad representa un problema de salud, pero también acarrea diversos padecimientos psicológicos, que van desde el rechazo social hasta la ansiedad y depresión graves.

Las personas con obesidad o sobrepeso a menudo reciben críticas, comentarios negativos, son blanco de bromas y chistes, y son víctima de discriminación. Todas estas experiencias tienen un papel importante ya que socavan la autoestima de las personas y pueden ser un factor determinante en los problemas de imagen corporal.

La obesidad es un problema al que la persona debe adaptarse, y trae consigo una serie de limitaciones físicas y problemas psicológicos, sin dejar de lado el peso que tiene en la sociedad, ya que la mayoría de las cosas están hechas para personas delgadas.

Se ha encontrado que la baja autoestima está asociada con un mayor peso, y las personas con obesidad tienden a tener una personalidad más dependiente. También se sabe que cuando una persona empieza tempranamente a padecer obesidad, tiene más problemas para adherirse a un tratamiento ya sea psicológico o médico, y las personas que inician con este problema en la edad adulta, por lo regular buscan apoyo social y ayuda para lograr un bienestar tanto físico como psicológico.

El inicio temprano de la obesidad puede influenciar en la imagen corporal que la persona tenga de sí misma, lo que ocasiona una baja autoestima y favorece conductas de evitación social. Como consecuencia, existe un déficit en las relaciones interpersonales y el nivel de satisfacción de vida de la persona.

Las personas obesas tienen un mayor riesgo de presentar una mala calidad de vida, ya que hasta lo cotidiano involucra mayor dificultad para ellos: sea la influencia de los medios de comunicación que enaltecen la delgadez, el ir a comprar ropa y no encontrar de la talla necesaria, comer en restaurantes se vuelve algo vergonzoso, tomar vacaciones en lugares públicos, relaciones interpersonales insatisfactorias, poder disfrutar actividades de ocio, etc. En cuanto a la salud, también esta se ve afectada, y la calidad de vida disminuye debido a las limitaciones, padecimientos y enfermedades que la obesidad trae consigo.

Algunas personas tienden a ser más introvertidas, a sentir vergüenza y culpa por no poder ser delgados, pueden experimentar el rechazo de la sociedad, y en ocasiones también el de su propia familia, hay sentimientos de tristeza y minusvalía, sienten que el mundo no se hizo para personas de su talla. En ocasiones también hay negación de su propio problema, lo cual hace más difícil que acepten y se adhieran a un tratamiento benéfico para ellos. Se vuelve un círculo vicioso donde la obesidad causa depresión y la depresión hace que coman más de lo debido.
De entre todas las consecuencias emocionales y problemas derivados de la obesidad, resultado de la disminución en la calidad de vida, se podría decir que la depresión y/o ansiedad son los más comunes, y debe crearse un programa efectivo para combatirlos, y asi evitar que estos propicien un mayor aumento de peso.
Estos problemas son mucho más comunes de lo que se piensa, y la obesidad es un padecimiento que debe tratarse con un equipo de personas especializadas en las diversas áreas: médicos, psicólogos, nutriólogos, etc. En adios-obesidad contamos con el equipo adecuado para ayudarte a resolver tu problema, y con ello lograrás una mejor calidad de vida.

Un saludo
Ana Isabel Guillen
www.adios-obesidad.com/Banda-Gastrica.aspx

Acerca del autor:
Ana Isabel es Licenciada en Psicología egresada de la Escuela Libre de Psicología A. C., especialista en el tratamiento de los trastornos de la alimentación y el tratamiento psicológico del paciente con obesidad.

La nutrición en el paciente con diabetes

Diabetes

La diabetes mellitus es una enfermedad que incapacita al cuerpo para metabolizar o usar eficazmente los carbohidratos, las proteínas y las grasas. Cuando comemos, los alimentos (especialmente carbohidratos y frutas) se convierten en glucosa. Todas las células del cuerpo necesitan glucosa para vivir, pero la glucosa no puede penetrar en las células sin la intervención de la insulina. La insulina se produce en las células Beta, que están ubicadas en el extremo del páncreas.

Factores de riesgo para padecer Diabetes

    Sobrepeso y obesidad.

    Cintura mayor a 80M y 90H.

    Vida sedentaria.

    Mala alimentación. (una infancia con sobrealimentación, alimentación rica en grasas, azucares, harinas, pobre en fibra, pobre en frutas y verduras)

    Herencia.

    Mayor a 65 años.

    Tener bebes que pesen mas de 4kg

Estadísticas

  • Alrededor de 5 millones de mexicanos la padecen.  La cuarta parte ignora
  • Cada dos horas en México mueren cinco personas.
  • De 100 pacientes, 14 desarrollan padecimientos renales.
  • La embolia es 2.5 veces más frecuente en personas con diabetes que en la población en general.
  • El 30% de los problemas del pie diabético terminan en amputación.
  • De cada 100 personas con diabetes, 10 padecerán neuropatías.
  • De cada 5 pacientes 2 presentaran problemas de ceguera.

Que pasa en el cuerpo cuando comemos hidratos de carbono

  1. Los azucares que se encuentran en el cuerpo se digieren en el aparato digestivo pero es a nivel en el intestino delgado donde se absorben.
  2. Los azucares pasan del intestino a los vasos sanguíneos.
  3. Al aumentar la concentración de glucosa en sangre las células betas del páncreas producen insulina y la vierten a los vasos sanguíneos.
  4. En los vasos sanguíneos la insulina capta la glucosa y la transporta a los órganos
  5. La insulina permite el paso de la glucosa al hígado, a los adipositos (grasa) y a las fibras musculares.
  6. El cerebro requiere 120gr de glucosa al día la cual transforma en energía.

Alimentación en el paciente diabético por grupo de alimento

Cereales:
es la principal fuente de energía y fibra. Hay que consumir cuidando las porciones que consumimos. Cuidar los que tengan índice glucemico alto.

Leguminosas:
Nos aporta energía, son ricos en proteína.

Verduras:
son ricas en fibra, minerales, antioxidantes, aportan muy pocas calorías, se pueden comer en todos los tiempos de comida y a libre demanda.

Frutas:
ricas en vitaminas, fibra y antioxidantes, hay que cuidar las cantidades
que se consumen, las combinaciones que se hacen y cuidar las que tengan
índice glucemico alto.

Alimentos de origen animal: hay que consumir carnes y quesos con bajo contenido de grasa saturada (pollo sin piel, pescado, queso panela, cottage.) La yema de huevo debe de consumirse máximo 2 a la semana, las claras de huevo pueden consumirse libre.

Lácteos:
con bajo contenido en grasa (leche descremada, 2%, yogurt 0% grasa)

Aceites y grasas:

ricos en omega 3 (aceite de oliva, canola, maíz, soya, semillitas, nuez, cacahuate) consumir con moderación. Evitar la comida frita.

Sodio:
El consumo elevado de este mineral contribuye a padecer enfermedades renales y cardiovasculares

Ejemplo:

Sal, consomé industrializado, salsa de soya, cereales comerciales, productos enlatados o conservados con sal, etc.

Alcohol:
El consumo de esta bebida eleva los niveles de grasa (colesterol y triglicéridos) en la sangre.

Endulzante dietético

Hay que preferir Splenda ya que el cuerpo no lo absorbe y no produce efectos secundarios a diferencia de los otros.

Aspartame: no se recomienda por que tiene efectos secundarios (dolor de cabeza, etc.)

Líquidos.

  • Consumir 2 litros de agua.
  • Consumir electrolitos 1 vez por semana, esto es para recuperar los electrolitos que se pierden cuando se orina mucho.

Que hacer si hay una baja de glucosa?

1. Cargar un dulce en el bolso. Consumir una pequeña ración si hay una baja de glucosa.

2. Cargar una galleta en el bolso. Consumir en caso de que no se regule la glucosa.

3. No dejar más de 4 horas sin comer.

¿SABIAS QUE?

Una buena alimentación y una práctica regular de ejercicio son herramientas indispensables para un buen control de la diabetes.

Estudios publicados en The New England Journal Of Medicine, han reportado que los pacientes que son sometidos a una cirugía bariatrica tienen de un 30 a un 40 % de reducción de riesgo relativo de muerte, cuando se comparan con grupos controles a 10 años de seguimiento.

Varios procedimientos quirúrgicos enfocados a tratar la obesidad mórbida (Bypass Gástrico, Banda Gástrica Ajustable, Derivación Biliopancreática) han demostrado resultados significativos en relación a la resolución de las enfermedades asociadas a obesidad, rara vez estos procedimientos son considerados como una opción terapéutica en el manejo de la diabetes mellitus y síndrome metabólico.

Un saludo,

Evelyn Schiebeck

http://www.adios-obesidad.com/

Cambiando los riesgos de la obesidad por los de la cirugía

La obesidad ocasiona dificultades en la salud, como diabetes, hipertensión, cáncer, etc. La cirugía bariátrica, como cualquier otra, también conlleva ciertos riesgos y complicaciones, pero el riesgo de padecer obesidad es mucho mayor que el riesgo de la cirugía bariátrica.

En un grupo de apoyo en el Hospital Monte Sinaí, en Manhattan, Lori Silverman anuncia que en los últimos siete meses ha perdido 48 kgs. La señora Silverman, de 42 años, pesaba 138 kgs y espera alcanzar los 54 kgs de peso.

Uno a uno, otros miembros del grupo de apoyo contaron victorias similares: 64 kgs en 4 meses, 39 en 3 meses, etc. Muchos kilos menos, más aplausos, más porras; testimonios de personas que, gracias al tratamiento para perder peso, ya no necesitan medicamentos para la diabetes, la presión sanguínea alta, el colesterol alto, complicaciones cardiacas, artritis o gota. Algunos han sido capaces, después de varios años, de caber en los asientos del cine o de los aviones, de agacharse y de ponerse sus propios zapatos.

Todos estos éxitos no se deben a ninguna dieta. Estas personas, que antes tenían obesidad mórbida, han intentado y fallado con todas las dietas que se hayan inventado hasta el momento.

Las transformaciones extraordinarias en las vidas de estas personas fueron gracias a la cirugía, pero no la liposucción, que remueve solo algunos kilos, sino a una cirugía de bypass gastrico en la cual se corta la mayor parte del estómago para lograr un decremento en la cantidad de comida que pueden comer, y que reacomoda el intestino delgado para reducir la cantidad de calorías que su cuerpo puede absorber. La cirugía, que puede realizarse de distintas maneras, es conocida como cirugía bariátrica, un término que significa tratamiento del sobrepeso.

Este procedimiento, que cada vez se vuelve más popular, refleja el incremento en la obesidad y el fracaso de las dietas, ejercicio y medicamentos para perder peso. En 1990, 44% de los norteamericanos tenían sobrepeso, ahora, más de la mitad de los norteamericanos lo padece.

De un 15 a un 35% de los adultos norteamericanos utilizan alguna dieta, y gastan entre $30 y $50 billones de dólares al año tratando de perder peso. Se estima que de un 3 a un 5% de la población en los Estados Unidos, al menos 8 millones de personas, más de la mitad mujeres, son obesos mórbidos.

La obesidad es uno de los peores problemas de salud en Estados Unidos. Incrementa gravemente el riesgo de enfermedades, las cuales están entre las primeras causas de muerte en el país, incluyendo diabetes, enfermedades del corazón, problemas respiratorios y algunos tipos de cáncer.

Las teorías señalan varios factores de obesidad, desde la herencia hasta el estilo de vida sedentario y la ingesta de comida rápida. Pero sin importar cuál sea la causa de la obesidad, los expertos se han visto forzados a aceptar que para la mayoría de los pacientes, las dietas, el ejercicio y los medicamentos para perder peso simplemente no funcionan.

La cirugía es un paso drástico, que conlleva todo el dolor y riesgo de cualquier cirugía abdominal grande. Hace que las personas cambien sus hábitos alimenticios radicalmente, los hace sentir enfermos si comen de más y puede existir el riesgo de que tengan deficiencias nutricionales de por vida.

Pero aún así, funciona. A diferencia de cualquier medicamento o dieta, la cirugía produce una pérdida de peso significativa y a largo plazo en la mayoría de los pacientes. Muchos pierden arriba de 50 kilos, algunos llegan a un peso normal, mientras que otros permanecen con un poco de sobrepeso.

El número de cirugías bariátricas en los Estados Unidos se ha duplicado de 20 mil hace 5 años, a 40 mil en la actualidad. Cerca del 80% de los pacientes son mujeres, la mayoría jóvenes y adultos, pero algunos cirujanos aceptan pacientes con más de 60 años, y algunos incluso operan a adolescentes. Hay casos en que todos los miembros de una familia se realizan una cirugía bariátrica.
Las dietas, el ejercicio o los medicamentos para reducir peso no son efectivos para todas las personas. Adiós Obesidad tiene el tratamiento indicado para usted, para que logre reducir peso y mejore su salud en general.

Cecy García
Psicología Bariátrica
www.adios-obesidad.com

Acerca del autor:
Cecy Garcia Duran es licenciada en psicología, especialista en psicología bariátrica o de obesidad, trastornos alimenticios y emocionales. Egresada de ELPAC (Escuela Libre de Psicología AC).

Por qué el bypass gástrico puede ser la salvación

Para algunas personas el bypass gástrico puede ser la única solución a su problema de sobrepeso u obesidad, además de beneficiar enormemente su salud en general.

Richard Drew, a sus 36 años, se someterá a la cirugía de bypass gástrico, ya que le han dicho que esta operación conocida como engrapamiento del estómago, le hará perder el exceso de peso que ha venido cargando por años. Le han comentado también los médicos que este procedimiento conlleva el riesgo de muerte en 1 de cada 200 pacientes.

Pero a pesar de esto, Richard está dispuesto a someterse a este procedimiento que es irreversible, después de haber visto la mejoría en la salud de su padre después de que éste se realizó la cirugía.

La cirugía de engrapamiento del estómago es para Richard su salvación después de décadas de lucha contra su problema de obesidad severa.

Richard ha contado su historia para apoyar los planes que existen en Estados Unidos de que la cirugía bariátrica sea gratuita para algunas personas, y para advertir a los jóvenes acerca de la obesidad y los peligros para la salud que ésta representa.
La obesidad tiene diversas causas, ya sean biológicas, sociales o psicológicas. En ocasiones, factores de las tres áreas son los causantes de este sobrepeso. La herencia juega un papel muy importante, y hay personas, como Richard Drew, que han luchado contra la obesidad durante toda su vida sin obtener resultados satisfactorios.

Para Richard, la cirugía de bypass gástrico es su única opción de salvación, aunque haya sido una decisión difícil de tomar.
Para que alguien pueda someterse a una cirugía bariátrica, en este caso, de bypass gástrico, es necesario que antes del procedimiento, la persona lleve a cabo una dieta y empiece a llevar un estilo de vida más sano. Esto con el objetivo de que pueda perder un poco de peso antes de colocarle el bypass gástrico, y sus niveles de grasa en el cuerpo disminuyan un poco.

Una vida más saludable incluye una buena alimentación, dejar de fumar y de beber, además de hacer el ejercicio que el propio peso de la persona le permita. Esto reduce el riesgo de mayores complicaciones post cirugía.

Richard comenta que él recuerda tener sobrepeso desde que tenía cinco años de edad, y comenzó a hacer dietas a los siete años. Al crecer, en sus años veintes, padeció del efecto “yo-yo”, donde la persona baja de peso y lo vuelve a subir en repetidas ocasiones.
Al llegar a la edad de 30 años se dio cuenta de que tenía que realizar cambios en su vida, ya que comía comida chatarra diariamente y no realizaba ningún tipo de ejercicio. Después de tomar esta decisión, Richard comenzó a ir al gimnasio tres veces por semana y a comer de manera más saludable, sin tanta comida chatarra ni alimentos fuera de su hora de comida.

A pesar de todos estos cambios en su vida, llegó un momento en que seguir perdiendo de peso se volvió más difícil y buscó otras alternativas. La cirugía de bypass gástrico fue la opción más viable y con mejores resultados.

Un especialista en el área le explicó los riesgos del procedimiento, la cirugía, y los resultados esperados. La cirugía de bypass gástrico principalmente reduce el tamaño del estómago al cortar parte del estómago y engrapar parte del intestino delgado, para que la cantidad de comida que se ingiera sea mucho menor y se absorban menos calorías y grasas.

Una gran cantidad de personas con obesidad ahora están optando por las cirugías de obesidad como el bypass gástrico o la banda gastrica, que se realizan de manera laparoscopia y con menores riesgos. Tan solo una persona de cada 200 puede morir a causa de las mismas.

Después de la cirugía Richard llegó a su peso deseado, y ahora ofrece pláticas a niños para prevenir la obesidad.

La obesidad es un problema grave, que afecta la salud y calidad de vida de las personas que la padecen. Adiós Obesidad ofrece alternativas efectivas para reducir peso de manera saludable y a largo plazo.

Cecy García
Psicología Bariátrica
www.adios-obesidad.com

Acerca del autor:
Cecy Garcia Duran es licenciada en psicología, especialista en psicología bariátrica o de obesidad, trastornos alimenticios y emocionales. Egresada de ELPAC (Escuela Libre de Psicología AC).

La cirugía bariátrica cambia la percepción de la diabetes tipo 2 como enfermedad crónica

En la actualidad las personas con obesidad y diabetes tipo 2 pueden mejorar su salud al someterse a una cirugía bariátrica para bajar de peso.

En la 69ª sesión de la Asociación Americana de Diabetes se da la discusión de si se deben cambiar los criterios actuales para las personas que quieran someterse a una cirugía bariátrica, argumentando que al cambiarlos, más personas con sobrepeso podrían realizarse la cirugía para perder peso.

Solo un pequeño porcentaje de aquellos pacientes que podrían obtener beneficios de la cirugía bariátrica reúnen los requisitos para poder someterse a ella. Existe una disminución del 92% en diabetes en los pacientes que se someten a una operación de bypass gástrico.

Solo aquellas personas con un índice de masa corporal (IMC) mayor de 40 y las personas con un IMC de 35 o más pero que tengan enfermedades ocasionadas o agravadas por la obesidad son candidatos para la cirugía. De acuerdo al Dr. Francesco A. Rubino, este criterio para elegir candidatos a cirugía bariátrica debería cambiarse.

La cirugía de bypass gástrico, de acuerdo con el Dr. Rubino, jefe de cirugía gastrointestinal y metabólica del Colegio de Medicina Weill Cornell, cambia la idea que se tenía de la diabetes como una enfermedad crónica e irreversible. Esto es debido a que la cirugía, mientras que permite a la persona bajar de peso, ayuda a mantener controlados sus niveles de azúcar y glucosa.

La cirugía bariátrica, además de poner en remisión la diabetes tipo 2, resuelve los problemas de hipertensión, mejora la hiperlipidemia y disminuye los problemas cardiovasculares. El Dr. Rubino dice que también incrementa el tiempo de vida de la persona.

Los riesgos, indica el Dr. Rubino, son los mismos que en cualquier cirugía. De hecho, las tasas de mortalidad asociadas con la cirugía bariátrica son de los menores en todos los tipos de cirugía. La tasa de complicaciones es de 15% solamente.
Estudios recientes experimentales apuntan a que el reajuste de la anatomía gastrointestinal por medio de la cirugía bariátrica es un factor clave en el control quirúrgico de la diabetes. La cirugía parece tratar el mecanismo intestinal disfuncional responsable de las anormalidades en el equilibrio de la glucosa. Estos datos, que provienen de un estudio realizado y publicado por el Dr. Rubino, indican que la diabetes tipo 2 es una enfermedad intestinal, y que puede ser tratada mediante el procedimiento quirúrgico de un bypass gástrico.

Aún se espera recabar más datos acerca de los resultados de la cirugía bariátrica, principalmente en lo relacionado con la diabetes tipo 2. Hasta ahora los beneficios de la cirugía bariátrica son bastante amplios, y cada vez más personas se suman a las filas de interesados en practicarse esta cirugía.

La obesidad, cuando afecta la salud y la persona no puede perder el peso extra que tiene, puede ser tratada con una cirugía bariátrica. Existen varias alternativas dentro de los procedimientos bariátricos, entre ellas el bypass gástrico, el balón gástrico, y el lap band o banda gástrica.

Para ser candidato a una cirugía de obesidad la persona debe tener un índice de masa corporal mayor a 40. El índice de masa corporal (IMC) es un índice del peso de una persona en relación con su altura. A pesar de que no hace distinción entre los componentes grasos y no grasos de la masa corporal total, éste es el método más práctico para evaluar el grado de riesgo asociado con la obesidad.

Un IMC corporal ideal es entre 20 y 25. Entre los 25 y los 30 es considerado como sobrepeso, entre 30 y 35 es obesidad leve y de 35 a 40, o más, es obesidad mórbida.

Adiós Obesidad tiene el tratamiento integral adecuado para ayudarle a bajar de peso y mantener bajo control su diabetes y otros problemas relacionados con el sobrepeso.

Cecy García
Psicología Bariátrica
www.adios-obesidad.com

Acerca del autor:
Cecy Garcia Duran es licenciada en psicología, especialista en psicología bariátrica o de obesidad, trastornos alimenticios y emocionales. Egresada de ELPAC (Escuela Libre de Psicología AC).

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